domingo, 17 de junio de 2018

3. Los conflictos europeos por la hegemonía.

Una falta de ortografía
Nota: 9

3.Los conflictos europeos por la hegemonía.

      En la segunda mitad del siglo XIX, las potencias europeas, en pleno desarrollo industrial, dominaban el mundo a través de extensos imperios coloniales. El frágil equilibrio de poderes que existía dentro del Viejo Continente estaba amenazado por la rivalidad política y la competencia económica de los grandes Estados. Francia, Reino Unido y, en menor medida, Alemania, mantenían regímenes políticos liberales que caminaban hacia la democracia. Mientras tanto, los extensos territorios de los imperios centrales y orientales, el austro-húngaro, el ruso y el turco, sobrevivían debilitados por graves conflictos y divisiones internas.

  • 3.1. Las primeras democracias: Reino Unido y Francia.
      En los países europeos occidentales se produjo un lento y desigual proceso de transición desde los regímenes políticos liberales moderados hacia los sistemas de representación democrática. Ese cambio fue el resultado de las profundas transformaciones económicas y los cambios sociales y culturales de la época (crecimiento de los Estados nacionales, desarrollo de la urbanización, extensión de la educación, etc). Y también de las luchas sociales y políticas de los nuevos movimientos, partidos y sindicatos, que reclamaban la ampliación de los derechos políticos.
Las minorías dirigentes empezaron a percibir que, ante el desarrollo de la sociedad de masas, no podían gobernar al margen de la ciudadanía.

    -Reino Unido.
     En el Reino Unido, la historia del siglo XIX está marcada por el largo período en el trono de la reina Victoria (1837-1901).

      La era victoriana fue la edad de oro de la expansión colonial y la modernización económica. Y también la época del desarrollo de la democracia liberal en un contexto de estabilidad política libre de las oleadas revolucionarias que sacudieron el continente europeo. La monarquía y el régimen parlamentario se convirtieron en los dos pilares del Estado británico. En el Parlamento, la Cámara de los Comunes, dominada por la burguesía comercial e industrial, fue ganando protagonismo frente a la aristocracia representada en la Cámara de los Lores. Los debates políticos enfrentaban a los dos grandes partidos que se alternaban en el Gobierno: los conservadores (tories) y los liberales (whigs).

      El proceso de ampliación del sufragio masculino comenzó con las reformas políticas de 1832. El derecho al voto aumentó a un millón de ciudadanos en 1867 gracias a las leyes aprobadas por el Gobierno conservador de Disraeli. Durante los Gobiernos liberales posteriores de Gladstone se impulsaron algunas reformas, como el voto secreto, la libertad confesional, la extensión de la enseñanza primaria, el reconocimiento de los sindicatos o las primeras leyes de protección social. Y en 1884 una nueva reforma electoral amplió a 5 millones el número de electores.





El sufragio universal (1881), de Alfred Bramtot. En este caso, el sufragio es masculino.


Evolución del electorado británico 1831-1868.




      -Francia.
     La historia política de Francia en la segunda mitad del siglo XIX fue mucho más convulsa que la británica. En los primeros años del Segundo Imperio, Napoleón III dirigió una política exterior expansionista, que consolidó a Francia como una gran potencia colonial. Y en el interior ejerció el poder de un modo muy autoritario, invocando su legitimidad popular para perseguir cualquier tipo de disidencia (bonapartismo). Pero en la década de 1860, el crecimiento de la oposición política y la presión del movimiento obrero obligaron al emperador a adoptar reformas legislativas, educativas y sociales en una dirección liberalizadora.

       En 1870, Napoleón III declaró la guerra a Prusia, un error que acabaría con su imperio. La derrota completa del ejército francés en la batalla de Sedán abrió el camino a la proclamación de la república. Y la presencia de las tropas prusianas en las puertas de la capital, en 1871, desató una revolución popular democrática y socialista conocida como la Comuna de París. Una experiencia de gobierno local de los trabajadores que, después de varios meses, terminó en medio de una durísima y sangrienta represión, con miles de muertos y detenidos.

      En 1875 se aprobó la Constitución de la III República francesa, que concedía el sufragio universal masculino. A lo largo de la década siguiente, el régimen republicano se consolidó con medidas legislativas, como la enseñanza primaria pública, gratuita y obligatoria, de carácter laico, la ley del divorcio y la ampliación de los derechos políticos y sindicales. El papel de Jules Ferry como ministro de Instrucción Pública (1879) y jefe de Gobierno después fue determinante en esas reformas. En los últimos años del siglo, mientras en el exterior continuaba la expansión imperialista, los Gobiernos de izquierda profundizaban el proceso de democratización con una amplia legislación social (jornada laboral de ocho horas, ley de pensiones, leyes de seguridad y accidentes de trabajo).






Napoleón III (emperador de Francia entre 1852 y 1870), de Franz Xaver winterhalter.


  • 3.2. El II Reich. La Alemania bismarckiana.


      El imperio alemán construido a partir de 1871 era un Estado federal con una monarquía constitucional. Pero Prusia estaba muy por encima del resto de los territorios y la nobleza terrateniente conservadora (los junkers) mantenía un notable predominio político y social. El gobierno del káiser Guillermo I (1871-1888) y de su canciller Bismarck mantuvo siempre un marcado acento autoritario. El Parlamento, formado por una cámara alta federal (Bundesrat), Falta una línea no podía controlar al Gobierno. El canciller solo era responsable ante el emperador, dotado de poderes excepcionales.


viernes, 15 de junio de 2018

3 LA PRODUCCIÓN INDUSTRIAL

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Nota: 4

3.La producción industrial.

               El nacimiento de la industria moderna está vinculado a la aparición y extensión del sistema fabril: un nuevo modelo de producción que concentraba e el espacio de la fábrica el capital, los trabajadores ( sometidos a la disciplina del horario y el salario ), la maquinaria y las nuevas fuentes de energía ( hidráulica y del carbón). El despegue industrial se produjo, en primer lugar, en la producción textil y en la siderurgia, los sectores pioneros donde se experimentó casi todas las innovaciones tecnológicas.

3.1. Los sectores pioneros.

               La industria textil algodonera fue el sector más importante de la industrialización británica. A mediados del siglo XVIII, la prohibición de importar tejidos de algodón estampados (indianas) estímulo la producción interior. El crecimiento continuo de la demanda promovió la adopción de innovaciones tecnológicas en las labores de hilado y de tejido. En 1733, John Kay inventó la lanzadera volante , un telar que permitía tejer piezas más grandes en menos tiempo. Aumentó enormemente la demanda de hilo. En 1764, James Hargreaves ideó la spinning Jenny, una máquina de hilar que multiplicaba la capacidad de las antiguas ruecas manuales. El proceso del hilado mejoró con la water frame de Richard Arkwright (1769), movida por energía hidráulica, y la mule Jenny de Samuel Crompton (1779). En respuesta, el proceso de tejido ( el tizaje) dio un salto cualitativo. Cartwright patentó al telar mecánico en 1785.

               Para entonces ya existía la máquina de vapor, inventada por James Watt en 1769. En las minas ya se empleaban bombas que aprovechaban la fuerza del vapor producido por la combustión de carbón para extraer agua de las galerías. Watt consiguió transformar el movimiento oscilante de la bomba de Newcomen de 1711, en otro continuo y circular: una mejora decisiva para la producción fabril. Al terminar el siglo, apenas había un centenar de máquinas de vapor en funcionamiento. En 1830 eran más de 15000 y se utilizaban en sectores industriales diversos

               La demanda de hierro y de carbón de la industria textil formentó el desarrollo de la siderurgia. El proceso de producción de hierro mejoró con la difusión de los altos hornos y el carbón de coque, que sustituiría rápidamente al carbón vegetal. La elaboración de coque generaba el gas de hulla, utilizado en la iluminación de la industria , y otros derivados químicos.

               En 1783, Onion y Cort inventaron el pudelado y el laminado del hierro, con lo que obtenían un producto más puro y sencillo de trabajar. Las industrias siderúrgicas comenzaron a instalarse en las cercanías de las minas de carbón. El sector se vio impulsado por la creciente necesidad de maquinaria para la industria textil y, a partir de 1830, por la extensión de la red ferroviaria.

               En la segunda mitad del siglo XIX se inició una nueva etapa en el proceso de fundición gracias a la utilización del convertidor de Bessermer ( 1856), que permitía la transformación de hierro fundido en acero.

2.2. LOS CAMBIOS DEMOGRÁFICOS

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Siete errores en la transcripción
Nota: 1

Los cambios demográficos.

               Durante el siglo XVIII y XIX, Gran Bretaña vivió un crecimiento demográfico sin precendentes. En 1700 contaba con poco más de 5mill. De habitantes, casi 9mill. En 1800, 18mill. En 1851 y 37mill. En 1900. El aumento espectacular de la población se debió al mantenimiento de una tasa de natalidad elevada, por encima del 30%, y a la disminución continuada de la tasa de mortalidad ( 27% en 1800, 18% POR MIL en 1900). Es lo que los demógrafos denominan proceso de transición demográfica.

               La caída progresiva de la tasa de mortalidad se debió a la mejora de la alimentación y de la higiene. La dieta de las clases populares se vio enriquecida gracias al crecimiento de la producción y a la integración de los mercados. Los avances en la higiene se debieron al acceso progresivo de la población al jabón y al agua potable, a la extensión del alcantarillado y al uso de ropa interior de algodón. Entre los progresos de la medicina cabe citar el descubrimiento de las vías de contagio de algunas enfermedades y las primeras vacunas ( vacuna contra la viruela de Jenner, 1796).

               El aumento sostenido de la población proporcionó la mano de obra abundante y barata para el inicio del proceso de producción fabril y también una mayor demanda de productos elaborados. El crecimiento de la demanda de consumo fue uno de los factores que más contribuyeron al despegue industrial vivido en Gran Bretaña a partir de las últimas décadas del siglo XVIII.


La transición demográfica.

               El modelo teórico de la transición demográfica permite comparar la evolución de la población en diferentes épocas y países.

               Régimen demográfico antiguo. Característico de las sociedades preindustriales. Las tasas de natalidad y de mortalidad son muy altas, y la esperanza de vida , muy baja. Periódicamente hay episodios de sobremortalidad ( epidemias , guerras, crisis de subsistencia). La población apenas crece.

FALTAN VARIAS PALABRAS

                Propia de las sociedades en proceso de industrialización. La tasa de natalidad permanece alta mientras que la de mortalidad desciende rápidamente.

               Se produce porque mejoran la alimentación ( por los avances en la agricultura ) y la medicina. Desaparecen las hambrunas y las grandes epidemias. Este proceso se dio por primera vez en Gran Bretaña a finales del siglo XVIII. El crecimiento natural de la población es muy alto, con un incremento notable de la esperanza de vida.

               Régimen demográfico moderno. Característico de las sociedades industrializadas. La natalidad desciende de forma continuada ( por causas socioeconómicas y culturales) y la mortalidad es baja . El crecimiento natural es escaso, incluso negativo

jueves, 14 de junio de 2018

5

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Falta una imagen del mapa de la Guerra Civil
Tres errores de transcripción
Nota: 4

    5.ANDALUCÍA DURANTE LA SEGUNDA REPÚBLICA Y       LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA 

       5.1 La Segunda República en Andalucía

         En Andalucía, al igual que en el resto de España, la coalición republicano-socialista triunfó en             las capitales de provincia. En el caso de las zonas rurales, influidas por el caciquismo, ganó el             apoyo a la monarquía.

         En el momento en el que se proclamó la Segunda República española, Andalucía continuaba               siendo una región principalmente rural, donde el paro aumentaba entre los jornaleros y las                   condiciones laborales eran cada vez más precarias. Durante el Bienio izquierdista o reformista,
         se inició un proyecto legislativo, la Ley de Reforma Agraria, que podía tener un impacto                   amplio en Andalucía. Esta medida contó con una fuerte oposición, tanto de los oligarcas que 
         veía reducido su patrimonio, como de los campesinos y jornaleros que opinaban que el reparto 
         se estaba haciendo de forma lenta y descompensada.
         En general, en Andalucía, en esta época, se produjo un aumento progresivo de la influencia de 
         loa sindicatos, principalmente la UGT (socialista) y la CNT (anarquista). Asimismo, se                       originaron revueltas, como la de Casas Viejas en Cádiz, debido al descontento por la aplicación
         de las leyes.

         De nuevo, los conflictos sociales llevaron a la convocatoria de elecciones, que en esta ocasión 
         ganó el Frente Popular. Tras la victoria de la coalición de izquierdas, se sucedieron en                           Andalucía numerosas revueltas con la radicalización de los partidos,el aumento de las huelgas
         la ocupación de campos por parte de los jornaleros y el asalto a edificios religiosos.


         El regionalismo andaluz y el camino hacia la autonomía 

          En su obra, el Ideal Andaluz (1915), Blas Infante presenta Andalucía como una región histórica
          con características y costumbres propias. Con ella el regionalismo andaluz a principios del                  siglo XX obtuvo un importante impulso. 

          Con la llegada de la Segunda República, la Reforma territorial dio pie al desarrollo de la                      autonomía andaluza . En 1933, en la Asamblea de Córdoba se presentó el Anteproyecto de                  Estatuto andaluz, siguiendo los modelos catalán y gallego, por el que Andalucía seria una                    región autónoma dentro del estado. El inicio de la Guerra Civil acabaría definitivamente con el            proyecto autonómico.



          5.2 La Guerra Civil

           La Guerra Civil se inició con la sublevación de una parte del ejército en Marruecos el 17 de                 julio de 1936. Un día después, los sublevados iniciaron un levantamiento en la Península. 
           Desde el primer día, Sevilla, Cádiz y Córdoba pasaron a formar parte del territorio bajo su                   control y poco después añadieron también a Granada.

           El control del territorio andaluz fue de gran importancia para el ejercito sublevado, ya que 
           necesitaban el control de la península para desplegar las tropas que llegaban desde África 
           hacia Madrid, lo que consiguieron al controlar la zona occidental de Andalucía y Extremadura.

           Se produjo entonces una división entre "dos Andalucías", el oeste quedó en manos de los
           sublevados; mientras que el oeste FALTAN VARIAS PALABRAS se mantuvo bajo el gobierno repúblicano. El frente en                       Andalucía se mantuvo prácticamente estable durante toda la guerra.

          Durante la Guerra Civil se produjeron numerosos asesinatos entre la población civil. Desde
          el bando de los sublevados se asesinó a numerosos políticos de izquierdas, intelectuales 
          ( como García Lorca o Blas Infante ), maestros, etc.; desde el bando republicano a políticos 
          conservadores, religiosos, terratenientes, etc.


         


sábado, 9 de junio de 2018

4.2. La Segunda República Española

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Seis errores en la copia del texto
Nota: 3

En abril de 1931, restauración la monarquía parlamentaria de Alfonso XIII, se celebraron las elecciones municipales y en las ciudades el triunfo lo obtuvo la coalición republicano-socialista. Ante esos resultados, Alfonso XIII decidió abandonar el país, y el 14 de abril se proclamó la Segunda República.

En la evolución de la Segunda República se pueden distinguir tres etapas: El Bienio izquierdista o reformista, El Bienio de centro-derecha y el Frente Popular.

El Bienio izquierdista o reformista (1931-1933)

Durante el Bienio izquierdista el Gobierno estuvo formado por republicanos de varios partidos. Niceto Alcalá Zamora fue nombrado presidente de la República y Manuel Azaña jefe de Gobierno.Una de las primeras medidas adoptadas fue elaborar una nueva Constitución (1931), la más avanzada de Europa por la amplitud de derechos que contenía, entre ellos el sufragio universal.

Las principales reformas del nuevo Gobierno fueron:

  • Reforma territorial. La concesión de un estatuto de Autonomía a Cataluña, y la tramitación de los proyectos de autonomía para el País Vasco y Galicia, fueron consideradas por las fuerzas políticas de la derecha como un ataque a la integridad territorial de España.
  • Reforma del Ejército. La Ley Azaña FALTA UN PALABRA la reducción del excesivo número de oficiales y dio prioridad, a la hora de los ascensos, a la formación académica en vez de los méritos de guerra. La reforma, que buscaba reducir el protagonismo político del Ejército y su modernización, fue rechazada por numerosos militares.
  • Reforma agraria. Suponía la expropiación de latifundios para repartirlos entre los campesinos sin tierras, que pasarían a ser pequeños propietarios, los que provocó el rechazo de los terratenientes. Su lenta aplicación produjo, a su vez, descontento entre los campesinos, que ocuparon tierras en Andalucía y otras regiones.
  • Reforma laborales. La ley de Contratos de Trabajo obligaba a empresarios y sindicatos (UGT, CNT) a negociar las condiciones de trabajo y, así, evitar las huelgas. También se estableció la jornada laboral de ocho horas, el salario mínimo y las vacaciones pagadas, medidas que no gustaron a los empresarios.
  • Reforma educativa. Se estableció una enseñanza laica, mixta, obligatoria y gratuita, y se crearon las denominadas Misiones Pedagógicas, encargadas de llevar la cultura al mundo rural. La Iglesia, que hasta entonces controlaba la educación primaria y secundaria, percibió esta reforma como un ataque al catolicismo.


¿LO SABÍAS?
El papel de las mujeres

Con la llegada de la segunda República se concedió el sufragio femenino. Fue Clara Campoamor (1888-1972), diputada y miembro del Partido Radical, quién asumió una apasionada defensa del derecho al sufragio femenino. Argumentó en las Cortes Constituyentes que los principios democráticos debían garantizar una Constitución basada en la eliminación de cualquier discriminación por razón de sexo. Al final triunfaron las tesis sufragistas.

La Constitución republicana también reguló el acceso de las mujeres a cargos políticos, se reconocieron derechos de la mujer en la familia y en el matrimonio (matrimonio civil, el derecho a tener la patria potestad de los hijos, se permitió legalmente el divorcio por mutuo acuerdo, etc.). En el ámbito laboral, el Estado reguló el trabajo femenino y aprobó la equiparación salarial para ambos sexos.







Las medidas reformistas provocaron el descontento de los sectores sociales más conservadores, y se produjo un intento de golpe de Estado militar que fracasó (1932). Pero las reformas tampoco contentaron a los sectores más radicales de izquierdas (comunistas y anarquistas) que protagonizaron numerosas huelgas y enfrentamiento con las fuerzas de orden público.

En 1933, en uno de estos enfrentamientos, en Casas Viejas (Cádiz), murieron varios campesinos a manos de las fuerzas de orden público. Este hecho aumentó la impopularidad del Gobierno, al que se responsabilizó de la matanza de campesinos, y Manuel Azaña, ante la dificultad de continuar, dimitió como presidente del Gobierno.

El Bienio de centro-derecha (1933-1936)

Tras la celebración de nuevas elecciones, la victoria de los partidos de centro-derecha dio paso a un Gobierno conservador. El presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, nombró jefe del Gobierno a Alejandro Lerroux que, con el apoyo de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) encabezada por Gil Robles, paralizó las reformas iniciadas en la etapa anterior.

El PSOE, el PCE y los principales sindicatos (FALTA UNA PALABRA CNT), como protesta por la paralización de las reformas adoptadas por el Gobierno anterior, convocaron una huelga general para octubre, conocida como Revolución en 1934, que fracasó en todo el país excepto en Asturias y Cataluña.

  • En Asturias la revolución fue de tipo social, los mineros controlaron las cuencas mineras y proclamaron un gobierno revolucionario.
  • En Cataluña fue de tipo político. El presidente de la autonomía, Lluís Companys, proclamó el Estado catalán.

La revolución finalizó con la intervención del Ejército. En Asturias las tropas dirigidas por el general Francisco Franco, reprimieron con dureza el movimiento revolucionario, y en Cataluña se suspendió el Estatuto de Autonomía. De nuevo, la tensión política y el malestar social, por la actuación del Ejército en la represión obrera, obligó a celebrar nuevas elecciones.

El Frente Popular (1936)

Los partidos de izquierdas (socialistas, comunistas y republicanos) formaron una coalición, Frente Popular, y ganaron las elecciones en febrero en 1936. Manuel Azaña se convirtió en presidente de la República y Casares Quiroga en jefe del Gobierno. Se reanudó la reforma agraria (nuevas expropiaciones) y se restauró el Estado de Autonomía de Cataluña.

La labor gubernamental provocó el aumento de la conflictividad social: los militantes de extrema derecha (falangistas1) y extrema izquierda (anarquistas, comunistas) se enfrentaron en las calles. La izquierda radical apelaba a la movilización (huelgas, ocupación de tierras) para conseguir el triunfo de la revolución proletaria.



Derecha
Izquierdas
Apoyos sociales Ejército.
Terratenientes.
Iglesia.
Intelectuales.
Obreros.
Campesinos.
Partidos Falange Española.
Partido Radical.
Bloque Nacional.
PVN.
Lliga Catalana.


PSOE: socialistas.
PCE: comunistas.
Esquerra Republicana Catalana (ERC).
Izquierda Republicana.
Sindicatos

UGT: socialistas.
CNT y FAL: anarquistas.
Coalición de partidos CEDA. Frente Popular.



Revolución de 1914 en Asturias 

1 Falange Española: partido creado por José Antonio Primo de Rivera (hijo del general Primo de Rivera), de ideología semejante al fascismo italiano.

08.3.La autonomía andaluza

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Falta la explicación sobre el PER

Nota: 8

El hecho político más sobresaliente de la Transición democrática en Andalucía fue la consecución de un Estatuto de Autonomía con las máximas competencias en 1981. La Junta Preautonómica, constituida el 27 de mayo de 1978 con mayoría de izquierdas, optó por la vía rápida contemplada en el artículo 151 de la Constitución para acceder a la autonomía plena, como Cataluña, el País Vasco y Galicia. Esa iniciativa vino demandada por una fuerte presión popular, expresada en las manifestaciones autonomistas del 4 de diciembre de 1977 y repetidas el año siguiente.

Pese a la oposición del Gobierno de Adolfo Suárez y su partido, la Unión de Centro Democrático, se convocó el preceptivo referéndum de iniciativa el 28 de febrero de 1980, para el que el Gobierno solicitó la abstención o el voto en blanco de los andaluces.

El voto afirmativo superó la mayoría absoluta en todas las provincias, excepto en Almería, en las que se logró la relativa. Un posterior acuerdo entre solialistas y centristas permitió una salida al problema político planteado con estos resultados, y el 20 de octubre de 1981 se aprobó el Estatuto Andaluz con las máximas competencias.

Lo ocurrido en Andalucía fue de especial trascendencia incluso más allá de la comunidad: supuso el declive político de Adolfo Suárez e impulsó las aspiraciones socialistas como alternativa de gobierno; además, sirvió para que el resto de las autonomías, acogidas a la vía lenta del artículo 143 de la Constitución, alcanzaran en sus Estatutos las máximas competencias.

En el año 2007 se aprobó la reforma del Estatuto de 1981 tras largos debates, el acuerdo de la mayoría de las formaciones políticas andaluzas y el preceptivo referéndum.



08.4.Trayectoria de la Junta de Andalucía.

Desde la muerte de Franco, durante la transición y hasta el establecimiento de la democracia plena, Andalucía ha pasado por una serie de etapas:
  • La etapa preautonómica: En 1978, el Gobierno de Adolfo Suárez aprobó la concesión de la preautonomía a Andalucía, como a otras regiones españolas, a la espera de lo que se estableciera en la Constitución, que en aquellos momentos se estaba elaborando. El socialista Plácido Fernández Viagas fue el primer presidente de la Junta Preautonómica de Andalucía, desde mayo de 1978 hasta su dimisión, en junio de 1979.
  • El camino hacía el Estatuto de Autonomía. Rafael Escuredo, también socialista, le sucedió en el cargo y encabezó la movilización de buena parte de la región en el proceso de consecución de la autonomía plena, especialmente en le referéndum el 28 de febrero de 1978. Una vez más superado y aprobado el primer Estatuto el 20 de octubre de 1981, se celebraron las primeras elecciones para el Parlamento de Andalucía en mayo de 1982. La victoria socialista por mayoría absoluta confirmó a Rafael Escuredo como presidente efectivo de la Junta de Andalucía.
  • La puesta en marcha del Estatuto de 1981. Rafael Escuredo se mantuvo en la presidencia hasta 1984, fecha en la que sucedió José Rodríguez de la Borbolla, también socialista. En estos primeros años de autonomía se establecieron las bases administrativas para el funcionamiento de las instituciones y se acometieron las primeras grandes reformas, como un programa educativo ambicioso, que logró erradicar el analfabetismo de la región, un intento de reforma agraria, que no prosperó, y la construcción de infraestructuras para la mejor vertebración de Andalucía. Para el logro de estas realidades, los Gobiernos de la Junta de Andalucía contaron con la buena sintonía con el Gobierno central, dirigido por Felipe Gonzáles, y la colaboración de Ayuntamientos y Diputaciones provinciales, mayoritariamente controlados por el PSOE. En esta línea, la aprobación del Plan de Empleo Rural, por el Gobierno central en 1984 supuso una solución a los graves problemas que secularmente habían afectado al campo andaluz. También contribuyeron al desarrollo de las obras públicas los fondos FEDER tras el ingreso de España en la Comunidad Económica Europea en 1986.


Con la llegada de la democracia también llegó una nueva forma de entender la cultura y se empezó a invertir en el patrimonio. El conjunto formado por la Alhambra, los jardines del Generalife y el barrio del Albaicín, en Granada, fueron el primer conjunto arquitectónico declarado como Patrimonio de la Humanidad de España.